Se me resbaló un recuerdo de las manos. Choca contra el suelo. Crispa en pedazos de luz.
Intento rescatalo. Me astillo.
Una imagen se derrama.
Estoy cansada, más cansada que el cansino cansancio de Girondo.
El cuerpo clama la horizontal, el corazón pesa, necesita arrullo.
El armazón invisible del lenguaje sostiene mi piel. El silbido del tiempo me teje al lugar, éste, al que dicen, pertenezco.
Un sigiloso pensamiento durante el día reposa en el ultimo cajón de mi cabeza. Al tocar la almohada, brota.
Brota como un tenebroso payaso con cuerpo de resortes emergiendo de una cajita roja con estrellas plateadas.
El pensamiento hace su aparición como una mala baraja.
Estoy cansada me digo, pero el pensamiento continúa hablando como un político malbaratando la palabra, como un montón de caracteres que se supone significan algo, pero yo sólo veo grafías agonizantes. Ese pensamiento, como un pellejito no hecho de carne, como un padrastro en el dedo que no te dejas de morder.
Vaya, pero que apéndice tan fastidiosa.
—¡Baja el switch!
Y la mano derecha busca el interruptor en mi. La izquierda ya está conciliando el sueño.
Estoy cansada me digo, y no cesa la cantaleta. Estoy cansada, escucho. Cantaleta. Es un eco. Cantaleta. No pensamiento. Cantaleta.
No estás pensando.
Ni siquiera te estás moviendo.
Insomne, cállate antes de que amanezca.
Cero grado
El candidato habla de respeto,
firmas, compromisos
y respeto.
Lo entrevistan con singular galantería
y respeto
¿Qué pasó en Atenco, candidato?
Yo respeto
Violaron a mujeres, candidato
Yo respeto
Golpearon a la gente, candidato
Yo respeto
Se metieron a sus casas y saquearon
Yo respeto
¿Y su gabinete candidato?
Yo presidente y el respeto.
Pero nadie lo quiere, candidato
No importa, con el tiempo…
¿Van a imponerlo, candidato?
Naturalmente, democracia.
¿Y la nueva generación, candidato?
El de Veracruz es bueno.
Pero, matan periodistas
Por supuesto, ratifico mi respeto.
La expresión está penalizada
Pura democracia.
¿Es usted conservador?
¿Qué es eso?
¿Qué es la democracia, candidato?
A callar me comprometo.
Motel Paraíso- Charles Simic
Millones de muertos, todos inocentes.
Estaba en mi habitación. El presidente
habló de la guerra como una mágica poción de amor.
Mis ojos se abrieron de espanto,
en el espejo apareció mi rostro
como un sello postal doblemente cancelado.
Viví bien, pero la vida era detestable
había tantos soldados en esos días,
tantos refugios apiñados por los caminos.
Naturalmente, todo desapareció ya
bajo el toque de una mano.
La historia lamió las comisuras de su boca sangrante.
En el canal de paga, un hombre y una mujer
traficaban besos hambrientos y se arrancaban
la ropa mientras yo miraba
con el sonido apagado y la habitación a oscuras
excepto por la pantalla, donde el color
tenía dentro mucho rojo, demasiado rosa.
bric-a-brac: Paradise Motel | Charles Simic →
Millions were dead; everybody was innocent.
I stayed in my room. The President
Spoke of war as of a magic love potion.
My eyes were opened in astonishment.
In a mirror my face appeared to me
Like a twice-canceled postage stamp.
I lived well, but life was awful.
there were so many soldiers that…
Un sábado por la mañana me pregunté qué es la poesía.
Un señor interpretaba Zombie.
La presencia de una palabra desnuda polariza el vacío.
antipartícula
finito
.
.es.
Astros bajo tus pestañas miro
y el murciélago no canta
no hay manera.
Aúllo en tinta
para despedazar,
para desplazar,
aventar el paracaídas
y estrellar el mi.
Alcanzar lo te me
¿puedo?
Del soy al es, devienes.
Es. Eres.
¿siempretud?
Fue. Era. ¿Sigo?
No hay pretérito
sólo fibras cubículos y huesos
vasos poros capilares
coitos entre tiempos
tejidos para absorber
ilusión óptica de haber sido
lumbre que engaña al tacto.
Los ojos fingen.
El moho de la memoria es un poema.